Un clip se genera de dos maneras. Desde texto: describís la escena y la herramienta la inventa. Desde tu foto: le das una imagen tuya y la herramienta la anima. Para un negocio suele servir más la segunda, porque el producto del clip es el tuyo (ejemplos de esta unidad: una ceramista y un carpintero, a modo de ilustración).
Texto: qué inventa. Si pedís "una taza artesanal", obtenés una taza que no existe. Sirve para un ambiente o un fondo, no para mostrar lo que vendés.
Foto: qué conserva. La herramienta parte de tu imagen, pero puede cambiar detalles como el color, los bordes o un texto. Mirá el clip entero y descartá las tomas que alteran tu producto.
Cómo se describe un clip. Un sujeto, una acción, un lugar, una cámara (cerca, lejos, quieta, acercándose) y una luz. Una sola acción por clip. Generá dos o tres tomas y quedate con la mejor.
Sonido. En algunas herramientas el audio viene con el clip, es opcional o depende del modelo: verificalo en la tuya. La música y la voz se pueden sumar después en el editor.
Elegí por el trabajo, no por el nombre. Una escena corta de producto, un presentador que habla o el armado final: cada tarea tiene su familia de herramientas. Antes de pagar, leé el largo del clip, la marca de agua, la licencia comercial y los créditos.