Un video de negocio chico tiene un trabajo: que alguien te escriba. No hace falta que sea largo ni espectacular (ejemplos de esta unidad: una peluquera canina y una pastelera, a modo de ilustración).
Tres videos que suelen mover un negocio de oficio. Mostrar el trabajo mientras lo hacés. El antes y después de un trabajo real. Y responder la pregunta que los clientes te hacen siempre: cuánto tarda, qué incluye, cómo se cuida.
Qué hacen hoy las herramientas de video con IA. Las que crean escenas generan clips de pocos segundos, no videos de un minuto. Hay cuatro familias: las que crean una escena a partir de un texto o de una foto, las que arman un presentador que habla a partir de un guion, los editores donde se junta todo y el asistente de chat, que te ayuda a pensar el guion. Un video terminado se construye: pensás varios planos, filmás o generás cada uno y los unís.
Lo que no se reemplaza. Si tu cliente compra el resultado de tu trabajo, ese resultado lo mostrás filmado de verdad. La IA ayuda con lo que no podés filmar o con el armado.
Las herramientas cambian. Según informó la prensa, la app de video Sora cerró en abril de 2026: un tutorial viejo puede recomendarte algo que ya no existe. Por eso, antes de pagar, leé cuatro cosas en la página oficial: largo del clip, marca de agua, licencia comercial y créditos.