La regla de todo el curso: la IA es tu trastienda (el trabajo que se hace detrás del mostrador), no tu producto. El oficio sigue siendo tuyo. Para seguir esta unidad alcanza con WhatsApp y un navegador: no hay que instalar nada ni escribir código.
El grill es un diagnóstico con tres preguntas sobre tu propio trabajo:
- ¿Qué te piden sin que lo ofrezcas? Es demanda que ya existe.
- ¿Qué arreglás que otros no pueden? Es tu diferencia.
- ¿Qué hacés en una hora que a otro le lleva un día? Es lo que podés cobrar bien.
Sumá una cuarta mirada: ¿qué tareas de tu semana te quitan tiempo y no te dan nada? Esas son candidatas para la trastienda.
Habilidad vs. título. Un título dice a qué te dedicás ("soy mecánico"). Una habilidad dice qué problema concreto resolvés ("detecto por el ruido qué le pasa a la transmisión y la dejo andando en una hora"). Nadie paga un título; se paga que alguien le resuelva algo.
Tu frase de oficio es una sola oración con una habilidad concreta y un resultado que se nota. Palabras como "calidad" o "pasión" las puede decir cualquiera, así que no la sostienen.
Podés pedirle a Claude que te entreviste, pero la frase final la escribís vos: la IA ordena lo que dijiste, no inventa lo que sabés hacer.