El texto es donde más conviene desconfiar. OpenAI admite en la documentación de su modelo de imágenes que, aunque mejoró, todavía puede fallar en la ubicación y la claridad precisa del texto. Otras empresas anuncian texto legible para maquetas de marketing, pero es una promesa del vendedor: el que responde por lo que se publica sos vos. Los ejemplos son de una rotisería inventada, a modo de ilustración.
Método seguro: pedí la imagen sin texto y agregá el texto vos en un editor (una aplicación de diseño o el editor del celular). Si usás la IA para redactar, dale tus datos y pedile que no agregue nada.
Revisá letra por letra: nombre del negocio, precios (dígito por dígito, contra tu lista), teléfono, dirección, horarios y hasta cuándo vale la promo. Una persona que no vio el original puede detectar errores que vos ya no ves.
Promos honestas: que la IA no invente descuentos, regalos ni condiciones que vos no ofrecés. Prometer algo que no entregás puede inducir a error.
Formatos: una historia, una publicación cuadrada y un flyer impreso no tienen la misma forma. Buscá el tamaño vigente en la ayuda oficial de cada plataforma y mirá la vista previa antes de publicar.