El pedido (en inglés, prompt) es el texto que le escribís a la IA para pedirle una imagen. Uno vago da una imagen genérica; uno con datos concretos da algo que podés usar. Los ejemplos son de una peluquería canina inventada, a modo de ilustración, y sirven para fondos, ideas y piezas, no para mostrar un trabajo tuyo.
Cinco datos:
- Sujeto: qué se ve, con detalles (“un caniche blanco recién peinado”).
- Escenario: dónde está (“sobre una mesa de peluquería”).
- Luz: natural de ventana, cálida, sin sombras duras.
- Encuadre: de cerca, a media distancia (plano medio), desde arriba.
- Estilo: foto simple de catálogo, ilustración, etcétera.
Para qué la vas a usar. Decí si es una historia vertical, un flyer o una publicación cuadrada, y si necesitás espacio libre para poner vos el texto. Mirá siempre la vista previa de la aplicación donde la vas a publicar.
Qué no querés. Pedí “sin texto, sin logos” cuando no los necesites: la herramienta puede inventar letras.
Ajustar. Con el mismo pedido la herramienta puede devolver imágenes distintas. Cuando una está casi bien, cambiá una sola cosa y aclará qué tiene que quedar igual. Si cambiás todo a la vez, perdés lo que estaba bien.
Guardá el pedido que dio la imagen que te gustó: es tu receta.