Dónde viven los conectores. En Claude, por ejemplo, se llega desde el botón «+» del chat o desde la configuración, en la sección de conectores. Otros asistentes los llaman «apps». Los nombres de los menús cambian, así que buscá la palabra «conectores» o «apps» en los ajustes del asistente que usás. Los planes también pueden limitar los conectores personalizados, así que revisá qué incluye el tuyo.
Se conecta con un inicio de sesión. Elegís el conector, tocás «Conectar» y el servicio te pide iniciar sesión y aprobar el acceso. Tu contraseña se escribe en la página del servicio, nunca en el chat del asistente.
La pantalla de permisos es la que importa. Dice qué parte de tu cuenta va a poder usar el conector. Claude lo resume así: al conectar, le das permiso para acceder y, potencialmente, modificar datos en ese servicio según tus permisos. Su consejo es revisar qué permisos pide y limitarlos cuando se pueda. Si dudás, cancelar es siempre una opción válida. Fijate también que entrás con la cuenta correcta, la del negocio.
Quién hizo el conector. Uno oficial lo publica la propia empresa de la app. Tiendanube, por ejemplo, ofrece el suyo en su sitio y figura en el directorio de Claude. Un conector creado por un desconocido recibe acceso a tu cuenta, y Claude advierte que los personalizados son servicios que no verificó.
Para llevarte: conectá desde tu asistente, con el menor permiso posible, y probá primero con una pregunta que solo lea.