Un asistente sin conexión solo conoce lo que le escribís o le adjuntás. Puede redactar, explicar y ordenar ideas, pero no ve tu agenda, tu tienda ni tus archivos. Si le preguntás cuántos turnos tenés el viernes, no tiene cómo saberlo: o te dice que no puede, o peor, inventa una respuesta que suena bien.
Un conector cambia eso. Es una conexión que vos autorizás entre el asistente y una de tus aplicaciones. Según la ayuda de Claude, los conectores le permiten acceder a tus apps y servicios, traer tus datos y hacer acciones dentro de ellos. Además, el asistente hereda tus permisos: no puede ver lo que vos tampoco podés ver.
MCP es el enchufe común. Es un estándar abierto, y su sitio oficial lo compara con un puerto USB-C: una forma común de conectar asistentes con sistemas externos. Claude y ChatGPT, entre otros, lo soportan. Vos nunca lo ves: lo que ves es un botón que dice «Conectar».
Tres ideas para llevarte:
- Si podés pegarlo en el chat, no hace falta conectarlo.
- Conectar es dar acceso: no es una función más, es una decisión tuya.
- Un conector puede leer, y algunos también pueden cambiar cosas. Esa diferencia ordena el resto del curso.
Aviso: los nombres de los menús y qué asistente trae qué conector cambian seguido. Acá aprendés la idea y a mirar tu propia pantalla, no a memorizar menús.